Enciende la lámpara de lava y acomódate con un caramelo Dip Dab. Hoy hablamos de por qué nos encanta lo retro, y por qué no siempre nos corresponde.
Mientras recorremos con nostalgia el salón de la fama de las 'Innovaciones Tecnológicas de Antaño', rendiremos homenaje a esos aparatos que alguna vez amamos y que murieron cuando los Freddos todavía costaban 10 peniques, a la tecnología que ha regresado de forma más inesperada que un ABBA holográfico, y a los pilares de nuestra vida digital que han perdurado más que los inquietantes recuerdos de los peinados mullet de los 80.
Un lugar obvio para comenzar nuestro paseo por el recuerdo es el disquete. Los niños de hoy se reirían ante la idea de un aparato informático con una capacidad máxima de un solo megabyte. Pero en su época dorada, el humilde disquete cargaba nuestros documentos y programas, trasladaba información de un dispositivo a otro, y nos sostenía en medio de las eternas pesadillas de las computadoras que se colgaban.


Aunque vivirá para siempre como el icono de 'guardar', el disquete no pudo mantener el ritmo del avance de la informática ni de la revolución de los datos, y con los años ha sido reemplazado por inventos mucho más pequeños, espaciosos y atractivos, como el CD-Rom, la memoria USB y, más recientemente, la todopoderosa Nube.
Y no olvidemos el vídeo VHS. Recuerdo las peregrinaciones de los viernes por la noche a Blockbuster, la discusión que siguió cuando alguien usó el vídeo del bautizo de mi hermana para grabar un episodio de Corrie (caso aún sin resolver), y aprender a no mirar la pantalla mientras rebobinabas, por si acaso vislumbrabas un momento clave de la trama.
En fin, me pierdo en los recuerdos. El VHS pudo haber derrotado al Betamax, pero en dos décadas fue reemplazado por una combinación de DVDs, decodificadores y, ahora, el streaming a la carta. Parece que la comodidad, la inmediatez y la posibilidad de elegir siempre triunfarán sobre el cariño hacia las tecnologías consolidadas.
Dejando atrás el cementerio tecnológico, llegamos a los que han regresado por sorpresa. ¿Quién habría pensado que el buscapersonas seguiría existiendo? Hemos pasado por el Nokia 3310, el teléfono banana de Matrix, el iPhone 8 y los relojes de novedad de Apple sobredimensionados, pero aun así, el buscapersonas sigue siendo un equipo omnipresente para el personal del NHS (que usa el 10% de los buscapersonas del mundo!), para las tripulaciones de botes de rescate y para los observadores de aves. Estos grupos tan diversos siguen considerando que el buscapersonas es eficiente y confiable en situaciones de presión temporal y en zonas con mala conectividad, y lo consideran más adecuado para entornos de trabajo.


Y en cuanto a un regreso más ampliamente querido, está la perdurabilidad del vinilo. ¡Oye papá, mira, los chicos todavía piensan que eres genial! A pesar de que aplicaciones como Spotify y YouTube nos ponen prácticamente cualquier canción al alcance de la mano, el vinilo es el regalo retro-tecnológico que no deja de dar.
Luego está la tecnología que simplemente sigue avanzando, el hardware o software que no hemos encontrado necesidad ni manera de reemplazar. Como el correo electrónico, inventado en 1982.
El correo electrónico simplemente no ha sido usurpado, a pesar del ritmo de la innovación tecnológica en el siglo XXI. La llegada de los SMS, la mensajería instantánea e incluso automatizada, no ha logrado detener al rey reinante de las comunicaciones en la víspera de su 30º cumpleaños.
Pero aquí está la diferencia clave entre los distintos tipos de tecnología retro. El vinilo pudo haber subido, bajado y resurgido a medida que cambiaban las tendencias y los gustos, pero, en esencia, el vinilo nunca ha sido problemático. Por otro lado, la persistencia de una tecnología esencialmente 'retro' como el correo electrónico tiene el potencial de ser problemática, si no se adoptan los protocolos adecuados para mantener seguro todo el ecosistema.
El mundo que nos rodea ha cambiado por completo, y las ciberamenazas que no existían en 1982 ahora son frecuentes en las bandejas de entrada. Considerando la cantidad de spam dirigido a la bandeja de entrada y que logra llegar a ella, y la facilidad con la que el correo electrónico puede utilizarse como vector de amenazas, es fundamental que todos sus usuarios adopten los protocolos de seguridad esenciales para mantenerlo protegido y seguro.
¿Cómo actualizamos el correo electrónico en 2022?
Asegurándonos de que los dominios estén configurados y protegidos correctamente (aquí entran SPF y DKIM), habilitando la autenticación de dos factores, y garantizando que DMARC esté configurado en p=reject, para detener de inmediato la suplantación exacta (email spoofing). Establecer los protocolos y protecciones correctos es fundamental para mantener el correo electrónico seguro y eficaz en la era moderna.






